Psicogastro

¿Dónde está el colon?

Mucha gente, a pesar de tener este diagnóstico, desconoce la ubicación anatómica precisa de este órgano, para qué sirve, por qué una parte se irrita y aparecen estos síntomas.

Sabemos que el aparato digestivo tiene un proceso complejo y sin lugar a dudas fascinante, que está diseñado al igual que todo el cuerpo, con una precisión inigualable.

El proceso digestivo se extiende desde la boca hasta el ano. Hay enzimas digestivas que ayudan a disolver la comida, de manera tal que la misma pueda ser absorbida y usada para ingresar energías a nuestro cuerpo a través de la sangre. El alimento que entra al aparato es transportado por un proceso llamado peristalsis, que consiste en una serie de contracciones musculares que van empujando lo ingerido. La motilidad ocurre en respuesta al Sistema Nervioso Entérico, o “pequeño cerebro” que tiene todos los componentes necesarios para llevar adelante una normal función intestinal.

La comida es deshecha y absorbida por el sistema para alimentar la energía del cuerpo. Finalmente, los residuos, son trasladados a través del colon hacia el recto y el ano, por donde son eliminados.

En este proceso hay cinco áreas con diferentes funciones : movimiento, degradación, digestión, abastecimiento, y eliminación .

El proceso comienza en la boca, donde ingresa el alimento. La lengua interviene para el desplazamiento del alimento y los dientes lo mastican con la ayuda de las enzimas digestivas de la saliva que lo disuelven hasta ser tragado. El acto de tragar es una compleja tarea que involucra músculos y nervios. Su propósito es pasar el alimento a la faringe y de allí al esófago.

Luego, el bolo alimenticio llega así al estómago, donde se continúa la acción de transformación de lo ingerido a través de la boca. Allí la comida sigue siendo degradada y convertida en minúsculas partículas al ser mezclada con distintos jugos químicos. El estómago vacía las diferentes comidas a diferentes velocidades. Por ejemplo, la grasa tarda mucho más que otros alimentos, en dejar el estómago .Los líquidos son manejados de diferentes maneras que los sólidos y se expelen mucho más rápido hacia el intestino delgado.

Las contracciones del estómago vacían lentamente los contenidos a través del píloro al duodeno, que es la parte superior del intestino delgado.

Esta región del aparato digestivo es de una gran longitud y la comida sigue siendo empujada por todo su largo, con contracciones musculares.

Esta es la parte más importante de la digestión, porque ésta ocurre precisamente en el intestino delgado , merced a la acción de los jugos intestinales, y de los pancreáticos y la bilis, arrojados por el páncreas y el hígado.

- El torrente sanguíneo recibe los nutrientes del alimento ya “tratado” a través de las absorbentes paredes del intestino delgado. Esas nutrientes tienen la función de restaurar el cuerpo y mantener su nivel de energía.

Lo que queda de aquel alimento ingerido a través de la boca, ha llegado al colon, o sea, al intestino grueso.

La función del colon es absorber el agua y las sales de los productos digestivos que han llegado al intestino delgado y eliminar todo el remanente que no le sirve al cuerpo. Estas fibras, sales, bilis y agua, conforman la materia fecal que la motilidad peristáltica mueve del lado derecho al izquierdo del colon.

Al comer algo, se ocasionan contracciones en el colon (reflejos gastrocólicos) y cuanto más abundante y grasosa sea la comida, más grande será el reflejo.

Este reflejo explica por qué algunas personas con CI tienen retortijones, diarrea, naúseas, indigestión, eructos  hinchazón ó flatulencias después de comer.

Cuando la materia fecal llega al recto, se dilatan los músculos a través del esfínter anal para que pueda producirse la defecación.

Obviamente, cuando todo funciona sincrónicamente, es silencioso, la persona ni se da cuenta de este maravilloso proceso. Se realizan adecuadamente las actividades de digestión y de eliminación.

Pero, cuando por motivos múltiples (medicamentoso- infeccioso- estrés, etc), esto se altera, hablamos de las alteraciones de la constipación y las diarreas.

Vamos a explicarlos más en detalle...

Estreñimiento

Millones de personas en todo el mundo la padecen.

No hay criterios aunados con respecto a qué se entiende por ella. Muchos médicos la definen como la necesidad de tener por lo menos tres días de ausencia de deposiciones intestinales, tras lo cual la persona puede expeler deshechos duros. Mucha gente cree que sufre de constipación cada vez que no tiene movimientos intestinales diariamente, por eso el rango para considerar qué es normal y qué realmente no, es amplio.

Para algunas personas puede ser normal deponer 3 veces por día, y para otros, podrá ser hacerlo 3 veces por semana.

Aquí nuevamente se hace necesario un buen diagnóstico médico.

Algunas causales que pueden ser factores predisponentes para la constipación:

  • Toma de poco líquido o agua.
  • Falta de consideración del reflejo para defecar.
  • Exceso de tensión.
  • Ingesta de ciertas medicaciones (antidepresivos, antihipertensivos, antiácidos).
  • Cambios hormonales (Premenstruo y menopausia).
  • Acostumbramiento y dependencia de laxantes.
  • Falta de suficiente ejercicio físico.
  • Alimentación pobre en fibras.

¿Y las diarreas?...

Aparecen cuando el peristaltismo intestinal se exacerba, pierde toda coordinación, se estimula , y los movimientos son más frecuentes y fluidos. Es lo más común en el colon irritable.

Otras causales de diarrea pueden ser:

  • Virus.
  • Ciertas medicaciones (antibióticos que barren con la flora, o el exceso de laxantes).
  • Ingesta de mucha fruta.
  • Intolerancia a la lactosa (la gente alérgica a los lácteos y sus derivados, es propensa a este síntoma si incorpora algo de origen lácteo).
  • Estrés emocional, que es el campo específico que nos convoca.

En resumen, este síndrome es un desorden de la motilidad intestinal y cuando hay espasmos en el colon ,el movimiento fuerza a los deshechos, a movilizarse en forma más rápida, antes que la parte fluída de las heces pueda ser absorbida. Y esto es lo que conduce a las diarreas.

El Problema está en el colon...

Y hay una anormalidad real en el Sistema Nervioso Entérico que llega hasta los intestinos. Ahora bien, el stress y todas las motivaciones exacerbadas desde lo emocional desencadenan los desequilibrios, y aportan los síntomas citados. Aunque no constituyen la causa primaria del cuadro, lo potencian.

La investigación científica sigue avanzando y en este siglo XXI seguramente se conocerán mecanismos más certeros en cuánto a sus orígenes, en cuánto al tratamiento y en relación a la complejidad mente-cuerpo, que es un campo que hoy intenta englobar la escuela de la psico-neuro-inmuno-endocrinología.

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Entrevista a la Dra. Laura Sole